Su enfoque combina preparación académica, entrenamiento práctico, metodología flexible y una clara orientación a la realidad de los despachos, empresas e instituciones jurídicas.
A través de asignaturas de asesoramiento y litigación, prácticas externas y Trabajo Fin de Máster, el alumnado desarrolla las competencias necesarias para afrontar procedimientos, redactar escritos, argumentar jurídicamente, negociar, mediar y preparar la prueba de acceso profesional.